CASA 7
Casa angular de aire (SOCIAL); es la más importante de las casas que se refieren a los individuos con los que se relaciona el sujeto. El Descendente (DS) es la cúspide o inicio de la casa 7.
Indica la manera de relacionarse con los demás en general y con las personas tomadas de una en una, elegidas por el propio sujeto, en particular. Por eso siempre habla de la pareja, socios, aliados, cómplices y amigos íntimos elegidos por el sujeto, y a los vínculos (o tipo de alianza) que le une con ellos, por eso también habla de matrimonio. Pero también habla de los enemigos declarados, que son elegidos por el sujeto.
EL SOL EN CASA 7: Indica una gran
necesidad de admirar (o rechazar) a los demás, por lo que los demás
nunca les pasan desapercibidos. Al elegir pareja tiende a proyectar la
figura del padre en el otro, necesita admirarle, por lo que a menudo dará
un matrimonio con una persona importante por algún motivo, o que
tome decisiones por él. Algo que logrará con facilidad si
está bien aspectado.
Cuando está mal aspectado
indicará lo mismo, pero de forma problemática, llegando
a menudo al choque de egos, o al "conmigo o contra mí"
por puro orgullo, por lo que puede granjearse rivales y enemigos, u ofenderse
fácilmente. Debe aprender a tomar decisiones individuales e independientes,
olvidándose del orgullo al relacionarse con los demás, que
tienen sus propios problemas.
LA LUNA EN CASA 7: Indica una gran
necesidad de atención, aceptación y protección de
los demás, por lo que puede parecer inseguro en la relación.
Otorga una gran capacidad de comunicación de los sentimientos y
de compartir un estilo de vida. Por esto supone a menudo matrimonios sentimentales
o de un gran apego y vida familiar, aunque inestables por ser muy sensibles
a las variaciones en el estado de ánimo. A menudo indica un cónyuge
sentimental o muy emocional.
Cuando está mal aspectado
puede dar individuos agobiantes, que precisan atención y protección
continua, que los demás hagan de "madre" y acapararlos
completamente. Debe aprender a aportar siempre algo al asociado, y a permitirle
una cierta independencia y no cargarle de responsabilidades.
MERCURIO EN CASA 7: Indica el predominio
de la razón a la hora de unirse a los demás, aunque no necesariamente
indica una persona calculadora en sus asociaciones. La comunicación
verbal, ya sea oral o epistolar, es muy importante en sus asociaciones,
que serán múltiples y variadas. El individuo tendrá
varios asociados e íntimos, pero esto no indica poligamia ni infidelidad,
sino varias relaciones de distinto tipo. A menudo indica un cónyuge
intelectual, inteligente o ingenioso.
Cuando está mal aspectado,
sus asociaciones estarán expuestas a la malinterpretación,
la agresividad verbal, la irresponsabilidad, el escepticismo, engaño,
manipulación, etc. , que el sujeto atribuye a los demás,
sea cierto o no. Por esto, estará expuesto a rupturas, divorcios,
etc. Debe aprender a percibir y comunicar los sentimientos mediante la
mirada, la sonrisa y otros recursos del lenguaje no-verbal, ya que las
palabras nos impiden a menudo ver los sentimientos, pudiendo incluso distorsionarlos
y darnos una falsa impresión.
VENUS EN CASA 7: Busca compartir
la felicidad, el gozo y un cierto sentido estético. Buscará
un cónyuge elegante, tolerante, bello o bien educado. Sopesará
la opinión de su pareja y nunca actuará hacia ella de manera
impositiva, por lo que suele dar matrimonios muy equilibrados, casi ideales,
al menos en apariencia.
Cuando está mal aspectado
el sujeto puede tener problemas por dar más importancia a las apariencias
a la hora de elegir pareja que a los vínculos profundos que pueda
haber entre ellos. O bien puede buscar una pareja tan ideal que podría
no existir, pues le cuesta aceptar a los demás con sus defectos. Debe
aprender a ser exigente en lo que realmente le interese de su pareja,
y exponérselo claramente. Y también debe aprender a aportar
algo o sacrificarse por la persona amada cuando sea pertinente, ya que
la búsqueda del placer en la asociación puede hacer que
el sujeto olvide aquello que los demás esperan de él.
MARTE EN CASA 7: El sujeto busca
compartir acción y experiencias con su pareja o asociado. Bien
aspectado supone un matrimonio temprano, dinámico y con una gran
franqueza en la relación. La actividad conjunta es muy importante
para él y si no hay acuerdo puede surgir la rivalidad. No es raro
que sus uniones estén salpicadas de episodios en los que uno le
lleva la contraria al otro, discusiones acaloradas y peleas. Tiene las
cosas tan claras y quiere actuar tan rápido en pareja que a menudo
tenderá a imponerse, ser demasiado exigente o atribuir estos papeles
al cónyuge, que podría ser, o parecer, celoso, autoritario
o agresivo.
Cuando está mal aspectado
supone asociaciones precipitadas o poco meditadas, matrimonios demasiado
precoces, uniones improvisadas que acaban tan rápidamente como
empezaron, a menudo con episodios de maltrato o violencia, ya sea verbal,
física o emocional. Debe aprender a moderar sus exigencias, ceder
o ser más tolerante con el cónyuge o asociado. También
debe aprender a ser más independiente, y permitir mayor independencia
a su pareja, cuando ésta no opina lo mismo que él, en lugar
de rivalizar o tratar de imponerse.
JÚPITER EN CASA 7: El sujeto
busca compartir convicciones, o una filosofía de vida, con su pareja
o asociado. Es capaz de recurrir a "tretas y disfraces" para
atraer a su pareja, dentro de un respeto por sus propias ideas, por lo
que no tiene porqué ser mezquino en esto; simplemente está
muy seguro de sí mismo cuando desea atraer a alguien, y no tiene
ningún miedo a quedarse solo. Bien aspectado supone un matrimonio
honorable y fiel. Al menos uno de los dos miembros de la pareja puede
ser extranjero, o un filósofo, o religioso, o una persona rica,
generosa. De alguna manera, la vida de pareja será beneficiosa
para ambos. El matrimonio, a menudo religioso, se producirá a una
edad intermedia.
Cuando está mal aspectado
puede indicar infidelidad y problemas legales con la pareja (y también
con los rivales). A veces, como en el caso de los mitos de Zeus y Hera,
uno de los dos miembros de la pareja puede adoptar un papel de infidelidad
con frecuentes devaneos amorosos. De cuando en cuando se invertirán
los papeles, y será entonces el primero el que se quejará
de la actitud del segundo. Debe aprender a disciplinarse y considerar
que puede ser exigido por su pareja, olvidándose de trucos y excusas;
ya que, al actuar de determinada manera, automáticamente otorga
a su pareja el derecho de hacer lo mismo que él.
SATURNO EN CASA 7: El sujeto busca
seguridad y estabilidad en su pareja. Tiene miedo a quedarse solo, o a
arriesgarse en sus relaciones de pareja, o con la persona equivocada,
por lo que se casará tarde (a menudo con un matrimonio civil),
o con una persona mayor o muy responsable; o esperará el tiempo
necesario, a veces tanto que se quedará soltero, sobre todo si
está mal aspectado.
Cuando está mal aspectado,
la unión puede ser demasiado poco apasionada, o demasiado calculada,
o con una persona inadecuada o "defectuosa" en algún
sentido; incluso enviudará o será abandonado por su pareja.
También, en otro orden de cosas, puede indicar procesos judiciales
problemáticos y prolongados con los rivales. Debe intentar
no exigir tantas seguridades a su pareja, que puede sentirse un tanto
asfixiado por esta relación. Además debe comprender que
el riesgo, aunque sólo sea en pequeñas dosis, es necesario
para crecer y evolucionar. Debe intentar perder el miedo en las relaciones
personales, sobre todo el miedo a una relación emocional demasiado
profunda.
URANO: El sujeto busca innovación
en su pareja y precisa que ésta le resulte original por algún
motivo. Tiene miedo a perder independencia al comprometerse, por lo que
a menudo preferirá una relación libre o tenida de amistad,
sin compromiso legal. Si se ve en una situación en la que ha de
elegir entre la libertad y el mantenimiento de una unión o compromiso,
siempre elegirá la primera. Necesita sentirse independiente en
toda relación.
Cuando está mal aspectado,
el individuo puede cometer el error de comprometerse con alguien que,
por cualquier motivo, acaba resultando más posesivo y exigente
de lo que él pensaba, o simplemente más aburrido o limitante
en cualquier sentido. La tensión puede irse acumulando y llevar
a una situación de divorcio o ruptura brusca. A menudo es demasiado
individualista en la relación o resulta difícil contar con
él para cualquier cosa. Debe comprender que toda unión
implica un cierto nivel de compromiso y que sí nos debemos a nuestra
pareja por algún motivo. Debe evitar el resultar demasiado desagradecido
o desapegado; y ser consciente del nivel de compromiso que está
dispuesto a asumir antes de llevar a cabo toda unión o contrato.
NEPTUNO EN CASA 7: El sujeto busca
algo muy especial en su pareja, algo que trascienda los condicionantes
de una relación convencional o que tenga algo de novelesco, por
más que el sujeto casi nunca sabe exactamente lo que busca en su
pareja. Aunque no resulte original en ningún sentido, precisa ser
"iluminado" o "redimido" por su pareja (o bien iluminarlo
o redimirlo). Necesita idealizarlo y probablemente le consienta cualquier
cosa. No necesita ni igualdad, ni condiciones objetivas o materiales adecuadas.
El realismo y espíritu práctico están ausentes de
la relación cuando Neptuno domina esta casa (y si hay algo de ello,
el sujeto no lo valorará). Su desprendimiento le puede llevar a
las más altas cimas del amor en algunos casos, o a una situación
miserable en otros. Su problema al enamorarse consiste en seguir siendo
él mismo.
Aunque el cónyuge
puede ser una persona muy refinada o de una sensibilidad especial, es
fácil imaginar el resultado de estos planteamientos cuando Neptuno
se halla mal aspectado en esta casa. No es infrecuente un cónyuge
alcohólico, con problemas psicológicos o con unos condicionantes
tales que lleven la relación a un cierto nivel de caos. Su falta
de realismo puede llevar a que incluso se aprovechen de él o resulte
explotado. Debe aprender a ser más exigente y autónomo
en la relación, desde el inicio de ésta; y, sobre todo,
no perder el respeto a sí mismo por amor.
PLUTÓN EN CASA 7: El sujeto
busca inconscientemente un aumento de poder o un cierto grado de crecimiento
personal en la relación. Será exigente pero también
estará dispuesto a ser exigido. Siempre huirá de la frivolidad
en el compromiso y no se dejará llevar por las apariencias. Se
sentirá profundamente vinculado a su pareja, a la que amará
apasionadamente.
Cuando está mal aspectado,
el nivel de exigencia puede llegar a ser excesivo o asfixiante, o dar
lugar a celos destructivos. Por algún motivo la relación
puede llegar a romperse de una manera más o menos trágica
o injusta. Debe aprender a dejar hacer, desconfiar menos y limitar
su nivel de exigencia con el cónyuge, así como las obsesiones
en asuntos de pareja (y también con los enemigos o rivales).